Blogs y noticias

Tijuanense, Juez y altruista

Acapulco, seguimos sin aprender.

En 1997 el huracán Paulina azotó Acapulco, uno de los desastres naturales más devastadores que ha enfrentado la ciudad, con un fenómeno meteorológico, categoría 4 en la escala de huracanes que a su paso dejo una estela de destrucción y dolor que tardo años en ser superada, la lógica indicaba que todos los gremios sociales, empresariales, las instituciones de los tres ámbitos de gobierno diseñarían programas, infraestructura para estar preparados para un futuro que parecía lejano y que las medidas que se tomaran tenían que ser exageradas, desgraciadamente nunca aprendemos y eso nos lastima como humanidad y así Acapulco nuevamente fue sorprendido.

Autoridades pronosticaron que el huracán Otis tocaría tierra la madrugada del miércoles 25 de octubre, aproximadamente a las 04:00 horas; sin embargo, el fenómeno tuvo una alteración que impulsó su fuerza y pasó de tormenta tropical a huracán categoría 5. Al final, tocó tierra después de las 00:00 horas.

La tormenta de categoría 5 golpeó el icónico balneario turístico con vientos máximos sostenidos de 260 km/h y rachas de hasta 315 km/h, uno de los huracanes más fuertes que se hayan registrado en el Pacífico mexicano.

El gobierno mexicano anunció la gestión de al menos 15.000 millones de pesos para ayuda urgente a Acapulco tras el paso de Otis y se dijo que el gobierno establecería un plan para ayudar a la golpeada ciudad de Acapulco después de fue destrozado por un huracán que dejó decenas de muertos y desaparecidos.

En tierra se trabaja para recuperar Luz, agua, internet, etc., clave para que el millón de residentes empiece a acceder a los servicios básicos, la búsqueda de los desaparecidos continúa también en el mar. Comenta la población que los cuerpos ahora en estado de descomposición empiezan a ser localizados entre los escombros o arrojados por el mar.

Existen datos estadísticos que establecen que 91 por ciento dijo que el huracán Otis les afectó mucho materialmente a la persona y su familia, mientras que 61 por ciento afirmó que la afectación psicológica y emocional del huracán también fue mucha; en definitiva, la población quedo muy afectada, pero también sigue teniendo necesidades básicas y aquí es donde resaltan los esfuerzos individuales.

El Tijuanense Pepe Rivas ha emprendido como siempre un esfuerzo personal para brindar ayuda, en esta ocasión correspondió a los damnificados del huracán Otis.

En su calidad de Juez de Distrito del Poder Judicial de la Federación el Lic. José Rivas González se hizo acompañar de alumnos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) para repartir kits de limpieza, despensas y alimentos, en las colonias y comunidades cercanas al puerto de Acapulco.

La tendencia a procurar el bien de las personas de manera desinteresada, se llama filantropía y es una de las cualidades que caracterizan y distingue al Tijuanense, Juez y filántropo José Rivas González, ya que no es la única ocasión que ayuda a grupos vulnerables, ya anteriormente organizo y entrego ayuda para los grupos de búsqueda de personas desaparecidas en Baja California.

Un reconocimiento para este distinguido ciudadano y amigo.

*El autor es Coordinador del Área Pericial del Instituto INJUS.

Compartir articulo

Facebook
Twitter
WhatsApp
Email
Author picture

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Las Ultimas Noticias

Greta Thunberg es detenida por la policía durante una protesta contra combustibles fósiles en Países...
Claudia Sheinbaum se ausenta a ensayo general previo al debate de candidatos presidenciales para “no...
Reporte: médico israelí dice que palestinos detenidos están siendo sometidos a amputaciones “de rutina” por...
Primer debate presidencial por las elecciones en México 2024: tema, moderador, a qué hora y...

Noticias Recientes

Clima

Nuestras redes sociales